DE LA POLARIDAD A LA INTEGRACION

Entender que la relación es una complementariedad de energías duales, ying-yang, masculino-femenino, duro-blando, movimiento-quietud, soltar-retener, parece fácil y sensato, pero no lo es en la práctica. Porque la energía no es tuya, es de lo que está compuesto el cosmos, la energía se mueve y expresa a través de ti para compartirse con otras cualidades y vibraciones de la misma energía. Si eres un receptáculo vacío, la energía se mueve y fluye a través de ti porque ha perdido la importancia personal, las creencias e ideas limitantes de quien crees ser en relación al otro. Desde este lugar puedes compartir. Si el receptáculo que eres está lleno de hilos con información de experiencias pasadas intensas, de apegos, resentires activos, creencias y limitaciones, la energía no se puede mover a través de ti. Tu campo electromagnético está tan alterado que no puedes emanar ni atraer esa energía complementaria.

¿Dónde están las limitaciones y las estrategias de vida?

El amor es como una Nuez donde la energía masculina es como la cáscara que envuelve el fruto, necesita proteger al fruto, que es la energía femenina. Está destinada a proteger para que ese fruto pueda ser rico, dulce, con la cantidad de agua, nutrientes y minerales necesarios. La protección inherente del hombre, es lo que hace que se preserve la energía femenina creadora de mundos no sólo físicos, sino de otros mundos creativos, fértiles más sutiles.

YANG

Los hombres o las personas con energía más masculina, tienen miedo a que les quiten la libertad porque necesitan sentirse libre y volar para cumplir con su propósito. Pero los guiones de vida lo llevan a buscar compañer@s que le hagan de mamá/papá, o dónde ell@s hagan de padres. El miedo al compromiso es el camino que ha de transitar lo masculino, aprendiendo a estar presente y disponible.

Yang es rojo y dinamiza o activa lo lento, inmóvil, la parálisis; calienta lo frío, regula con la acción lo excesivamente inerte y reflexivo.

YIN

Las mujeres o personas con más energía femenina, tienen miedo a la desconexión y abandono porque tienen un profundo anhelo de conexión. Los patrones patriarcales les hacen buscar a hombres parecidos a los que eligió o desearía tener su madre. El camino de lo femenino es aprender a tener el corazón abierto con desapego y no abandonarse cuando lo masculino se aleja para cumplir con su propósito.

Yin es Verdeazulado, y regula la hiperactividad y el estrés, enfriando lo caliente, aquietando, es oscuro, reflexivo y receptivo, profundo, Regula el exceso, lo excesivamente caliente, inflamado.

Aprender las cualidades de las polaridades, de estos miedos individuales y a la vez ancestrales es básico para poder estar en relación con nuestro compañero/a. Si elijo como pareja a un hombre o mujer soy libre intersiendo en una vinculación sana. Si elijo de pareja a un padre/hijo o madre/hija, estaré en una relación de apego y dependencia que ante cualquier conflicto que surja, me llevará inevitablemente al sufrimiento por las proyecciones e introyectos hechos.

Atrapados por la polaridad, liberados por la integracion

Porque la expresión del amor está en relación a la Libertar de Ser, de ser yo mismo, auténtico, de dar, de ofrecer y a la vez de recibir, disfrutar, reir, jugar, de complementarnos y sumar en la interacción. Cuando te relacionas desde el Amor y la inter-dependencia emocional, inter-siendo, la vida se vuelve más luminosa y expansiva.

Si tengo como compañero/a a un hombre o mujer, podré hablar abiertamente de las emociones y sentimientos que emergen en diferentes momentos, de los conflictos y dificultades que surgen. Podemos crear espacios de intimidad, confianza y transparencia hablando de cualquier tema, cuestionando, preguntando, desafiando ecológicamente, porque hay escucha, respeto y libertad. Es un acompañamiento mutuo. Cuando puedes acompañarte a ti mismo, puedes acompañar y ser acompañado por los demás.

Cuando te relacionas desde el apego y la necesidad, tu vida se contrae se encorseta, deja de ser espontánea y de fluir, porque se basa en el miedo, nace de la carencia, elegiré como pareja a un padre/hijo o madre/hija, esa es la mayor causa de sufrimiento, porque creo acuerdos en los que doy por miedo a perder, no para compartir, crecer, sumar. Necesitas algo para que te de seguridad, protección, sentido de vida, pertenencia o reafirmación de quien eres. En definitiva para ser feliz.

El Desapego tampoco es indiferencia o egoísmo. No es separarte de las personas, situaciones, objetos  o lugares que quieres. Es vivir tomando conciencia de que no hay carencia ni necesidad para seguir viviendo, y si en algún momento tu pareja deja de estar a tu lado, tu vida continúa siendo significativa, tiene sentido y puedes seguir siendo feliz, porque no hay nadie más que tú, que pueda dar sentido a tu vida, aunque otras personas sumen y la enriquezcan.

El aprendizaje diario es aprender a sostener y a soltar a la vez, ser un receptáculo, un canal de fuente inagotable que siempre da y nunca se agota, como muestra el Taoismo en el ‘Tao Te King’ Amas cuando permites coger y dejar ir momento a momento todo, como si hoy fuera el primero y último día de tu vida.

¿Qué te puede ayudar a vivir desde l

a interdependencia y Libertad emocional?

1.- Tu eres el protagonista y responsable de tu bienestar y felicidad. Aprender a cubrir tus necesidades ( de amor, cariño, afecto, placer, disfrute) a no proyectarlas fuera de tí mismo y encontrar sentido trascendente a lo que haces. No porque toca, porque lo hacen los demás o porque está de moda. Y sabiendo que eres protagonista, a la vez sabes que la suma de las partes es más nutritiva y completa que cada una por separado, hay un crecimiento mútuo en el compartir.

2.- vive en el momento presente. Aceptando y soltando a la vez, porque la vida es movimiento, impermanencia, incertidumbre, no hay mayor lugar de refugio que estar aquí y ahora aceptando los patrones y condicionamientos de quien/que soy yo y quien es el otro.

 

Laura GutierrezDE LA POLARIDAD A LA INTEGRACION

Related Posts

Take a also a look at these posts

Join the conversation