MINDFULNESS: EL IMPACTO DE LA RESPIRACION

La respiración es el aliento de vida, el alfa y omega. No existe ninguna práctica, ejercicio o proceso terapeútico que sea útil y sostenible si no atiende a la respiración. La manera más fácil de integrar estados de quietud y presencia, o en situaciones mentales o emocionalmente incómodas, en episodios de estrés, ansiedad o angustia es a través de la respiración.

 Si observas y sintonizas con la RESPIRACION desacoplas los automatismos

¿Por dónde empezar? Hay muchas terapias que incluyen diferentes maneras de acercarte a la respiración, pero ejercitar la respiración es simplemente ‘dejarla venir y dejarla ir’ , sin nada más que hacer, añadir o cambiar.

Parece fácil, pero es un camino  dejar que la respiración se haga sola de manera natural. Está íntimamente relacionado con cuál es el estilo que vida que tienes, cuáles son los apegos y limitaciones que te mantienen atrapado en la pequepña mente y personalidad impidiendo que desarrolles todo tu potencial de vida libre.

Te propongo observar el fenómeno respiratorio desde 3 cualidades o fases, que facilitan que te puedas reordenar y actualizar el potencial de Ser:

1. Respiración al servicio de la salud elemental

En el aspecto fisiológico, se ejercita el cuerpo. La persona cree que la respiración es algo externo a él mismo, que puede separar y controlar autónomamente cuando quiera. Pero la respiración no viene por la voluntad o el esfuerzo que hagas por controlarla. Va y viene sin que el yo intervenga.

El objetivo físico de atender la respiración, es recuperar la libertad diafragmática para que emerja la respiración profunda desde la apertura torácica, que beneficia a todos los órganos oxigenándolos y evitando somatizaciones.

Cuanto más alta sea la respiración, más superficial, más cerrado tórax y diafragma, también más atrapada está la persona en sí misma y más a la defensiva está hacia los demás.

Al no haber un asentamiento con confianza en el Ser, cree que debe hacer y controlar todo, incluida la respiración. El soltar al cualquier nivel es un peligro, es una amenzada a la continuidad del yo-ego, porque ese abandonarse al fluir se vive como una pulsión de muerte y dejar de existir.

En esta fase se vive desde la acción-reacción, ataque-defensa.

  • La Cantidad de aire inspirada en cada respiración es de = 500 cc. / medio l.
  • La Capacidad inspiratoria máxima media de una persona es = 3.500 ml./ 3,5 litros, veces + que la respiración media normal)

La persona relajada y consciente respira más de medio Litro, pero la mayoría de las personas apenas respiran lo suficiente para no “ahogarse”. Empeoran con nerviosismo, preocupación, miedo, tristeza, rabia… Todas estas emociones cortan, entrecortan, disminuyen y dificultan la respiración.

Mantener la Atención en la respiración, facilita el darse cuenta de lo que sucede con la loca de la casa, es decir, con los pensamientos que aparecen a modo de mente vaca (rumiar sobre un mismo pensamiento, tema, preocupación) + mente mono (observar como voy saltando de un pensamiento a otro), con situaciones emocionales tensas o con el dolor más físico.

Te propongo escoger una situación incómoda que estés viviendo que te produzca angustia, estrés o incomodidad y aplica estos 6 pasos:

  1. STOP y RESPIRA: para-respira-observa-escucha. Para lo que estés haciendo, observa y escucha lo que sucede externa e internamente.
  2. RECONOCE: qué sientes o piensas. Hay tristeza, preocupación, desilusión, enfado, miedo.
  3. ACEPTA sin culpar lo que hay ahora disponible: por ejemplo, Acepto, es difícil vivir esto ahora.
  4. ABRAZA con cariño y autocuidado: Llevo la atención a la respiración y sensaciones corporales
  5. CONECTA con la sabiduría interna: Comprendo las necesidades, expectativas o juicios que tengo.
  6. RESPONDE con una acción asertiva en vez de reaccionar en piloto automático.
  7. 2.- Respiración al servicio de la personalidad

Se ejercita y se refina la persona. Para cualquier propósito que tengas, necesitas energía para materializar y esa energía viene de la respiración justa y adecuada. Entonces vives en las tareas, relaciones, contactos adecuados.  Cuando más agitada esté la respiración, conectada con el anhelo o deseo, atraerás trabajos, relaciones y estructuras más egocéntricas y densas.

Entiendes que dejar que la respiración venga sin querer controlar el momento de la inhalación, es natural, aunque la personalidad es fuerte y sigue controlando y poniendo resistencias. Encontrar la tensión justa en el permitir venir/entrar/inhalar  e ir /soltar/exhalar es todo un arte.

Respiración Yang

Las personas más activas/yan tienen un exceso de voluntad, estrés, con vidas más dinámicas y con necesidad de controlar y hacerlo todo por ellos mismos. Desarrollan un ego muy fuerte y ponen más presión en la inhalación, subiendo la respiración hacia arriba siendo más alta y superficial. Necesitan poner foco en el soltar, dejar ir y abandonarse al fluir para bajar la respiración al centro vital o dantien.

Respiración Yin

Las personas más recptivas/yin tienen menos activa la voluntad, viven con ritmos más lentos y una actitud de delegar y de dejar hacer. Corren el peligro de mimetizarse y diluirse en el entorno perdiendo un sentido sano de identidad. Hay carencia de Yo – Ego. Se refleja en que tienen un mayor dominio de la exhalación, llevando excesivamente la respiración hacia abajo, con lo que se propone poner más foco en la inhalación y generar más vitalidad interna y externa.

En el camino de vida interior la propuesta es que inicialmente las personas pongan el foco en la exhalación, llevando la respiración hacia abajo, hacia el centro o hara para asentarse en el Ser. Desde ahí es más fácil regular los momentos en lo que necesitamos un respiración más Yang o yin. Desde abajo, desde lo más profundo y nuclear de nosotros, puede ascender la tensión justa hacia arriba.

En esta fase, la persona toma conciencia de sí mismo a través de la respiración. Se da cuenta de que no es sólo un cuerpo, sino que las estructuras y guiones de vida son los que han construido los mecanismos de apertura/cierre, expansión/contracción a la vida y la respiración refleja esos patrones.  Realmente te das cuenta de la dedicación que lleva el soltar la respiración, porque es soltarse a la vida.

Refinas y modelas la personalidad. Empiezas a poner el yo y ego al servicio de tu crecimiento, bienestar y al servicio del bienestar de los demás, tomando distancia de los juicios, de los impactos emocionales, siendo más neutral y objetivo, aprendes a relacionare desde un amor menos posesivo, más desapegado, genuino y libre.

3. Respiración al servicio del Ser y trascendencia

Llega un momento en que ya no es suficiente entender mentalmente el funcionamiento, la observación de cómo entra el aire y sale el aire que respiras y que corrijas la respiración. Te das cuenta de que el esfuerzo en el hacer, colocando la respiración en los espacios adecuados, te lleva de alguna manera a imponer algo diferente al fluir del proceso, a falsificar tu respiración, a perpetuar las máscaras y los personajes con los que vive la personalidad.

En la primera fase se vive con una respiración bloqueada y superficial, y así se vive hacia fuera; aprendes a desbloquear y a respirar con profundidad de manera más libre. En la seguna fase, aprendes a flexibilizar el yo, a vaciarte de lo que no eres en cada respiración, aprendiendo a soltar una existencia egóica, a aceptar el venir y el ir del aire que se respira. Cuanto más puedas soltarte más puedes vivir abierto y expuesto a otras personas, a la tribu, a la comunidad,  más al servicio de los demás y de la vida.

Te das cuenta de que no hay ningún problema, nada que hacer ni cambiar en el cuerpo o en la respiración. Eres tú el que has de soltar, dejar de hacer e intervenir.

Te das cuenta de que se requiere una comprensión interior más profunda: La contemplación del fenómeno de la respiración es la verdadera acción que transforma todas las áreas de tu vida: Cuando experimentas este cambio de colocación, en el acto de comer, de andar, de trabajar, de relacionarte, en tus relaciones sexuales, todas las dimensiones en las que vives quedan profundamente afectadas.

La respiración no depende de tu voluntad, es el aliento de vida el está respirando a través de ti, de tus estructuras, del cuerpo de habitas. No hay que provocar, cambiar el ritmo, acelerar o relajar la inhalación o exhalación. Son los ritmos y pulsos de la vida a través del cuerpo los que mueven y transforman la persona que eres, y a la vez no dejas de ser tú, no eres un mero observador testigo  del despliegue de la sabiduría de la vida.  Dejas de vivir escindido, eres a la vez el observador y el protagonista, eres objeto y sujeto, sin negar ni rechazar el ser objeto o sujeto de la acción. Desde ahí vives en unidad integradamente con el púlsar de vida.

 

Laura GutierrezMINDFULNESS: EL IMPACTO DE LA RESPIRACION

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